El camino a Bacurau

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Imagen de Bacurau

Hace un poco más de 10 años recibí a Mamede Junior, un estudiante brasileño que venía a México a cursar un posgrado en psicología en la Universidad Veracruzana en Xalapa, Veracruz. El primer día que traté a Mamede me habló sobre Recife, su ciudad, conocida como la Venecia brasileña, ésta se ubica en el nordeste brasileño y pertenece al estado de Pernambuco -como referencia es la ciudad en la que México derrotó a los croatas en la copa del mundo del 2014-. Además de hablar sobre su terruño, las costumbres, comidas, tradiciones, Mamede me dejó en claro que lo que yo sabía sobre su país era mayormente lo que se producía en Sao Paulo y Río de Janeiro. El imaginario sobre el carnaval, la bossa nova, incluso de las personas, era el que yo había visto, conocido o escuchado era una parte de su patria, no representaba a toda su nación, incluso en algún punto dijo que si eso era Brasil afuera, entonces él no era brasileño sino nordestino, porque en su ciudad y estado, nada era como lo que se conocía.

Mendonça Filho y Dornelles durante el rodaje de Bacurau/Foto tomada de https://sitedosgeeks.com/

Después de la anécdota de Mamede, ahora si creo que puedo empezar a hablar sobre Bacurau, película brasileña realizada en 2019 por Kleber Mendonça Filho, Juliano Dornelles y que hace un par de semanas llegó a la ciudad para ser exhibida en la pantalla grande, entre otras cosas debido a la pandemia; dicho filme ganó varios premios entre los que destacan: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera, National Society of Film Critics: Nominada a mejor película de habla no inglesa, Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a mejor película extranjera, Premios Gotham: Nominada a mejor película internacional, Festival de Cannes: Premio del Jurado (ex-aequo), Sitges Film Festival: Mejor dirección, Premio de la Crítica y Jurado Joven, Festival de La Habana: Mejor música original, entre otros.

Al margen de los premios, Bacurau, que además de compartir su ubicación geográfica con el Recife de Mamede, nos muestra también un Brasil distinto, ese que no es el de los estereotipos creados en varias películas desde Pepe carioca en Los tres caballeros, Toretto y Hobbes en Rápidos y Furiosos 5 o incluso con la saga de Crepúsculo. Dicho filme presenta una narrativa frenética que te pone al borde de la butaca, pero sobre todo que te presenta un pueblo brasileño muy alejado de los grandes edificios de las mega ciudades cariocas.
En un abrir y cerrar de ojos la película va del spaguetti western a la ciencia ficción, en la que Mendonça Filho, Juliano Dornelles consiguen narrarnos una viaje gore alucinante, provocador, con tintes de crítica social, política, colonialismo, imperialismo e incluso un toque de realismo mágico.

Imagen de Bacurau

Los directores brasileños ofrecen en su película un viaje al Brasil profundo, dotando una historia que rompe cánones y nos presenta una perspectiva muy distinta del pueblo del ordem e progreso, dejándonos ver, que como sucede en otras muchas culturas, sólo se conoce una pizca de un país con una diversidad cultural muy vasta, así mismo como las problemáticas sociales que son utilizadas por los realizadores para denunciar algunos temas y retos de su país como el despojo de tierras a los indígenas, el evidente ultra conservadurismo de su presidente, cuestiones raciales que también se develan en el filme consiguiendo demostrar que en muchas ocasiones las realidades que se viven y que pueden ser mucho más cercanas en muchas latitudes de América Latina, de lo que pensamos.

Imagen de Bacurau

Bacurau es el nombre de un pueblo ficticio ubicado precisamente en el estado de Pernambuco y la historia se desarrolla cuando dicho sitio pierde a su matriarca, quien muere a los 94 años, mientras los habitantes del poblado notan que está siendo desaparecido de manera misteriosa de todos los mapas; una de las razones principales que desencadenan la historia que habremos de presenciar es quizá una de las mejores cualidades de Bucarau: el hecho de que nos presente un Brasil con una historia cercana e intempestiva, alejada de las frivolidades de las mega ciudades, de los trajes de baño, cuerpos curvilíneos y bronceados, del romanticismo del bossa nova, acercándonos a la gente diversa, real, la que arrastra la herencia indígena, mezclada con la raíz africana y el mestizaje europeo, en el que se comparte un mismo pasado sangriento, furioso y cínico como resulta ser el mismo filme.

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